En el instituto tuvimos la suerte de compartir pupitre y elegir el mismo tipo de estudios. Esto nos permitió pasar horas y horas hablando de todo.

Creo que éramos invisibles para la gente “guay”, pero nos daba completamente igual. Nuestro rollo molaba mucho más y ¿sabes qué? después de tantos años siento que esta amistad es para siempre.

Hemos compartido los momentos más importantes de nuestras vidas la una con la otra, apoyándonos y aconsejando en los momentos difíciles.

De niñas a mujeres.. Ay mi pink!

Durante unos años nos perdimos la pista, pero está claro que nuestra amistad estaba escrita en algún sitio, y esto me hace muy feliz.

He tenido la suerte de poder acompañarte los últimos años en los momentos más bonitos de tu vida: la celebración de tu boda, el embarazo, y en unos días conoceré a “mi sobrino”.

Como todas la vidas.. también en los momentos no tan bonitos, pero que aunque no nos gusten hay que pasarlos. Y pasados están!

Por mi parte.. siempre me he sentido comprendida y apoyada por ti. Me siento querida y apreciada.

Me gustaría poder estar más cerca para vernos más, pero la vida nos ha separado los caminos, que no el cariño!